jueves, 12 de noviembre de 2015

El Otro Lado.


"El Otro Lado", cartel promocional diseñado por 2wTree.

   Ampliar tu zona de confort te obliga a dar la bienvenida a personas de culturas y disciplinas diferentes a la tuya. A lo largo de estos años trabajando por Asia y Australia habré coincidido con una gran cantidad de profesionales de los que el recuerdo más grato que guardo de ellos, tal vez sea, la pasión que compartimos en el poder de las ideas para cambiar actitudes y vidas en nuestro entorno más inmediato para, en última instancia, intentar mejorar así el mundo. 
  
    "El Otro Lado" fue una charla-coloquio para la Biblioteca Municipal de Torre de Juan Abad en Ciudad Real organizada por 2wTree. Fue el pasado día 5 de Noviembre 2015 a las 5:30h. de la tarde en el salón de lectura principal. 

    Su mensaje vino motivado por dar a conocer la paradoja que encerró el hecho de reconocer en mis antípodas, ese otro lado, los mismos quehaceres cotidianos de los que tanto aprendí en mis pacificas tierras manchegas, pero la gente y las conversaciones que se fueron cruzando por medio hasta llegar allí me fueron impulsando a hablar de ese objetivo mencionado anteriormente: ¿cómo podemos propagar nuestras ideas para hacerlas accesibles en nuestro entorno más inmediato provocando una conversación donde todos los presentes son partícipes de lo que se está haciendo?


 

viernes, 24 de julio de 2015

#2wTREE_010 - Asia, la fábrica de sueños.

Ingredientes para la ensalada de papaya:
 
- Papaya verde tailandesa. 
 - Azúcar de palma solidificado, amarillo. 
- Salsa de pescado, Naam plaa. 
- Limas. 
- Camarones deshidratados enanos. 
- Guindillas. 
- Cacahuetes. 
- Judías verdes. 
- Tomates. 
 ... y mucho ritmo de mortero.
                      
   Una habilidad que experimenté de lleno especialmente al final de mi periodo sabático fue la de escuchar activamente. Sólo podemos entender a otras personas si realmente las escuchamos. Saber escuchar no cuesta nada y nos beneficia construyendo relaciones personales con quienes nos vamos encontrando en nuestro camino hasta poder influenciar y/o influenciarnos. Escuchando las experiencias laborales de profesionales como Anton Corbijn, Yayoi Kusama, Blake Mycoskie o Steve Jobs se deduce pronto que son personas no satisfechas con el status quo de su presente y cuyo mensaje tiene mucha similitud además de la misma claridad: cambiar las cosas de su entorno y conseguir materializar esos cambios. Durante mi sabático fui compartiendo chocolates, gin-tonics y muchas historias con gente desconocida que había descubierto por casualidad, trabajo o escuchado hablar de ella anteriormente. Empecé entendiendo ese tiempo compartido con ellos como un acto de generosidad hasta llegar a convertirse en plena felicidad.
 
   Un ejemplo de esos encuentros fue durante mi paso por Bangkok, donde tuve la ocasión de encontrarme al periodista Luis Garrido-Julve, quien se afincó en la ciudad principal del antiguo reino de Siam ampliando así su zona de confort al dejar nuestro querido país en el año 2011. Allí desarrolla su potente proyecto personal Bangkok:bizarro.com. A grandes rasgos, los dos compartimos la ausencia del miedo para cambiar de ubicación geográfica y la seducción por un plato típico tailandés: la ensalada de papaya, una receta maravillosa preparada a ritmo de mortero que siempre resulta ser muy sabrosa al paladar. Ambos hemos estado viajando durante los dos últimos años a los mismos sitios por casualidad con semanas de diferencia y fue en Bangkok donde le puse voz. Lo realmente significativo de ese encuentro fue el hecho de escuchar, compartir nuestros periplos por el continente asiático y desgranar en detalles muchos aspectos de nuestros países de acogida, Luis acerca de Tailandia y yo sobre Singapur. De la cantidad de cosas que me contó, disfrutando de esa magnífica ensalada de papaya, me reservo la idea de lo que podría ser otro proyecto suyo personal precioso sobre la Tailandia moderna que me esbozó, pero sí que quiero compartir con vosotros su excelente artículo sobre la realidad de la mano de obra que ha levantado el Singapur de hoy y que él ha sabido investigar y articular escuchando mis palabras al hablarle de lo que fue mi casa por un periodo de casi 5 años. Un artículo que fue publicado en el periódico digital El Confidencial el pasado 6 de Junio del 2015  y puedes leerlo aquí pinchando en el enlace:


   Indiano fue la denominación coloquial del emigrante español que huía de la pobreza que nuestro país ofrecía con la idea de encontrar una fortuna mucho mejor en países iberoamericanos. Tal vez, debería llamarse Índicos a los españoles que nos encontramos en Asia ahora. Unas tierras que permiten vivir una gama amplia de experiencias donde obtener el combustible necesario para generar cantidad de ideas hasta materializarlas. A más variedad de experiencias, más originalidad en los resultados. Asia empieza a dejar de ser esa fábrica de sueños a la que muchos llegamos para convertirse en la nueva realidad: las nuevas Américas.

lunes, 6 de julio de 2015

Cambiar el mundo.

Hombres de terracota en las tierras de Bengala.

     Lo imaginé en mi visita a Suiza. Me encontraba en un puerto a la espera de un antiguo barco de vapor que me llevara a Lucerna. Una vez a bordo y empezada nuestra travesía, toda la gente se dirigió a la barandilla que había en la parte central del interior del mismo. Todos miraban abajo con la boca abierta. Yo también me levanté para curiosear y, junto a los demás presentes, observé los motores tan antiguos como intactos que aún funcionaban en el barco de vapor. Mi mujer y yo nos miramos. Ella pensó en la tecnología de algún país europeo y yo entendí de manera irónica las diferencias entre Europa y Asia. Si en ese preciso momento me encontrase surcando aguas de algún rincón asiático, esos mismos motores tal vez fuesen sustituidos por unos cientos de personas pedaleando procedentes de Asia subcontinental. Una imagen evidentemente imposible de obtener –la de indios pedaleando un barco de vapor- pero fácil de imaginar cuando se conocen de cerca muchos de los sistemas y métodos constructivos que aún siguen utilizando en sus tierras.

    Bien es sabido que países como India, Bangladés e Indonesia poseen en común una gran cantidad de mano de obra como tarjeta de invitación con la que seducir al mundo globalizado. Una realidad del continente asiático que no me fue fácil de asimilar, especialmente al haber trabajado de manera tan directa y cercana con personas de dichos países durante los pasados siete años. Hay ciertas pautas que usándolas repetidamente con los trabajadores de estos países, conocidos como subdesarrollados, mejoran tanto para su entorno laboral como para la calidad del trabajo realizado. El respeto por los conocimientos y las habilidades de estos trabajadores son capitales desde el principio para construir la relación laboral. Las limitaciones que puedan mostrar, debido a una educación practicamente inexistente en muchos casos, siempre acaban siendo pulidas por el training, que viene a ser una reunión formal con una explicación teórica de una actividad laboral y siempre se acompaña del oportuno ejemplo práctico cuya finalidad es sintetizar la secuencia de los pasos a realizar para la completa ejecución de la tarea a desarrollar. Para mí, la mayor satisfacción de estas reuniones es el tiempo invertido con los trabajadores tanto escuchando como comunicando porque, como bien aprendí trabajando con mi exjefe
malayo-chino, el buen entendimiento llega a ser todo un arte cuando conseguimos transmitir bien lo que queremos, si de verdad pretendemos conseguir lo que nos proponemos.

    Tal vez sea una tarea ardua la de cambiar el mundo, pero sí es factible influenciar en nuestro entorno próximo desde el respecto de uno mismo hacia los otros. Todos nosotros hemos leído alguna vez aquello que dicen las mentes privilegiadas de las que ha disfrutado nuestro planeta: cambia tu manera de pensar para cambiar el mundo. ¿O tal vez estén hablando simplemente de entenderlo?

sábado, 4 de julio de 2015

#2wTREE_009 - Muhammad Yunus abre la caja de Pandora.

Con Muhammad Yunus, Premio Nobel
 de la Paz 2006 y pionero de los microcréditos.
   Para el señor Yunus los pobres son como los bonsáis. Cuando se planta la mejor semilla del árbol más alto en una maceta pequeña, se obtiene una réplica del árbol más alto pero tan sólo con unos pocos centímetros de altura. No hay nada malo con la semilla que se sembró; sólo que la base de suelo que se le dio resultó ser insuficiente. Los pobres son como los bonsáis. No hay nada de malo en sus semillas, pero la sociedad nunca les da la base adecuada para crecer en ella".

   El profesor Muhammad Yunus es un bengalí natural de Chittagong, la segunda ciudad más importante de Bangladés, educado en la Universidad de Dhaka y becado para estudios de economía en la Universidad de Vanderbilt, USA. Llegó a ser jefe del departamento de económicas en la Universidad de Chittagong hasta que la hambruna de 1974 en su país le sacó de sus clases forzándole a convertirse en un activista social contra la pobreza. Lo que empezó siendo una actuación personal originada por una de las muchas crisis que ha tenido que sortear su país, se convirtió en una vocación para toda su vida. Abandonó su plaza de académico en la universidad y fundó su conocido mundialmente Gramen Bank, el banco para los pobres o, más exacto, el banco del pueblo como significa literalmente en lenguaje bengalí. Yunus y el Gramen Bank fueron galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1998 y consiguió el Premio Nobel de la Paz en 2006.

   Hoy, el profesor Yunus es un hombre mayor de 75 años que imparte seminarios sobre negocios sociales en la gran sala de reuniones del Gramen Bank en la ciudad de Dhaka con la finalidad de seguir mejorando las condiciones de vida de los pobres. El día que me dirijo a su encuentro llego al salón de actos del Gramen Bank mucho más temprano que la hora marcada de la cita. Durante esa espera voy degustando todas las fotos que tiene con representantes internacionales y, poco a poco, me voy llenando con una emoción desconocida hasta ahora; el peso de conocer a alguien cuyo trabajo y mejoras sociales en su entorno más inmediato ha sido reconocido a nivel mundial. 
 
   El profesor Yunus dice de su experiencia trabajando con los más desfavorecidos que “cuando me encuentro con los prestatarios del Banco Grameen, a menudo me encuentro con parejas de madre-hija y madre-hijo en el que la madre es totalmente analfabeta, mientras que la hija o el hijo es un médico o un ingeniero. Un pensamiento siempre parpadea por mi mente: Esta madre podría haber sido también un médico o un ingeniero. La única razón por la que no pudo dar rienda suelta a su potencial es que la sociedad nunca le dio la oportunidad. Ni siquiera pudo ir a la escuela para aprender el alfabeto”.
 
   De las 6 horas que duró el seminario, el profesor Yunus me dedico unos valiosos minutos para intercambiar nuestras experiencias trabajando con la gente desfavorecida de su país. De nuestra conversación no sólo saco en claro la importancia de la educación como arma de lucha básica de los más desfavorecidos contra el sistema dominante que los excluye, sino que además la organización es la piedra angular para salir de las situaciones marginales que provoca la pobreza. De ahí, que me haga ver que la solución no es sólo el dinero que se invierte para realizar mejoras en las comunidades desfavorecidas, sino que parte del cambio empieza ayudando desinteresadamente a los desfavorecidos a conocer sus cualidades y capacidades para salir adelante. Y es que, según escribe el profesor Yunus en uno de los libros suyos que me compró mi chofer en una de las muchas librerías que hay en el barrio de la Universidad de Dhaka, el mensaje actual de su proyecto de vida se focaliza en enseñar que "todos los seres humanos somos empresarios. Cuando vivíamos en las cuevas, todos estábamos por cuenta propia buscando comida para alimentarnos. Ahí es donde comenzó la historia humana. Cuando llegó la civilización, nos olvidamos de esta idea para convertirnos en lo que los poderosos conocen como mano de obra. Así fue como nos olvidamos de que nacimos emprendedores". 
 
   Por todo lo mencionado anteriormente y por la motivación que me genera la lectura de las ideas que desarrolla en sus libros, me propuse conocerlo personalmente durante mi aventura laboral en Bangladés. Ese día fue el pasado  22 de Junio de 2015. Nunca pensé que Asía me regalase 15 minutos de vértigo hablando con un Nobel de la Paz, pero fue en la sede de su Grameen Bank, donde me encontré enfrente de él y conocí gratamente a un hombre sencillo, humilde y extremadamente accesible. Resultó todo oídos, de los que van directo al grano mientras adoptan ese perfil bajo que se requiere para estos perfiles. Toda una lección aprendida.  
 

viernes, 1 de mayo de 2015

En las tierras de Bengala (II).

   El hombre de la foto parece perderse en su memoria mientras mira lo que es la nada. Yo miro esa misma nada y veo el agua que caracteriza a los terrenos fangosos que piso en las tierras de Bengala. El nivel freático de estas tierras es muy alto y va en aumento. Construir se convierte en todo un desafío técnico para un país con pocos medios donde casi todo está por hacer. En terrenos fangosos europeos se han levantado gracias al micropilotaje ciudades tan hermosas como Venecia o el nostálgico barrio de la Baixa de mi siempre amada Lisboa. Pero yo también me abrumo junto al hombre de la foto al contemplar el vacío que queda en este preciso punto del planeta. Aquí la avaricia y la necesidad humana ejemplificaron la mayor catástrofe de la globalización un 24 de Abril de 2013. Aquel día este lugar fue portada de todos los medios de comunicación del mundo. Ese día se produjo el colapso del edificio comercial de 8 plantas conocido como Rana Plaza. Un drama que dejó un número tan elevado de muertos y víctimas que puso en jaque lo que era un claro ejemplo de un proceso global de producción en cadena. QUE SUS VÍCTIMAS DESCANSEN EN PAZ.

viernes, 13 de marzo de 2015

En las tierras de Bengala (I).










   Algún día hablaré del paisaje tan sencillo que genera la geología de las tierras de Bengala, el cual veo a diario desde la ventanilla izquierda del asiento trasero del coche. Sobre ese delta esencialmente plano bañado por tres grandes ríos -Ganges, Brahmaputra y Meghna- e innumerables afluentes mucho más pequeños. Sobre el terreno fértil que evita morir de hambre a sus habitantes y que me tienta a descubrir su potencial observándolo de la manera más paciente. He escuchado que esta misma tierra que ahora permanece tan calmada está sujeta a las temidas inundaciones provocadas por los posibles monzones y ciclones anuales, pero hasta entonces tendré que decir que los atascos de tráfico en estos esbozos de lo que aquí denominan carreteras me obligan a salir del coche para estirar las piernas como y donde sea. Incluso me he atrevido a pedalear el transporte nacional por antonomasia llamado rickshaw para encontrar algo de felicidad en las numerosas congestiones que sufren estas carreteras. A decir verdad, aún me queda un largo recorrido que hacer para conocer mucho mejor estas tierras y así conseguir la lucidez suficiente para lanzarme a escribir sobre su paisaje tan impresionante, mientras eso llega mi cabeza tiene otras impresiones que plasmar.  

   Mi primer contacto con el país ocurre en su capital y si no fuera por la necesidad de tener que usar un chófer para mis desplazamientos, todo parecería normal conduciendo en las calles de Daca. Las grandes avenidas alardean de publicidad como si de otra ciudad del primer mundo se tratase. Anuncios que veo sobre edificios de lujo en promoción, países de moda donde pasar las próximas vacaciones, convenciones de negocios con ponentes venidos directamente de los Estados Unidos y, por supuesto, la moda producida aquí por las grandes firmas que visten al mundo rico. Pero hay una publicidad situada a cuatro metros por encima del nivel de sus calles cuyo mensaje se desmarca completamente de las demás y que define la situación política del Bangladés actual como la petrol-democracia. Un sistema que ha obligado tanto a locales como extranjeros a usar una lógica de transporte por la ciudad de Daca completamente distinta a la mayoría de otras ciudades fuera de Bangladés y, cuya finalidad trata de evitar los cócteles molotov que se lanzan arbitrariamente a cualquier vehículo en los lugares anunciados durante los días declarados para practicar libremente el terror, conocidos como hartals en la lengua local. Algo que realmente no me asusta ya que he visitado tantas capitales y ciudades de países tan diferentes entre sí que si me guiase por la publicidad que se exhibe desde el aeropuerto al centro de las mismas, concluiría diciendo que todos los países del mundo se parecen los unos a los otros pero cada uno de sus gobiernos usa el miedo para reprimir a sus conciudadanos diferentemente hasta hacer de su país un territorio único e inigualable. Sin embargo, con el paso de los días me he ido abstrayendo de ese terror y noto que a veces me resulta más agradable mirar al cielo de Daca en mis desplazamientos para entretenerme contando la gran cantidad de águilas que aquí vuelan, que observar la verdadera realidad social sobre los ríos de humanidad que inundan la capital existente bajo esa línea publicitaria. Cantidad de personas que parecen estar siempre a la espera de un autobús. Si son cuatro los metros que separan la realidad política de la social en las calles de Daca, son los milímetros que tiene el espesor de la suela del calzado los que parecen definir el grado de pobreza en la que se mueven sus habitantes. La lógica diría que quien es incapaz de costearse el lujo de tener un calzado con el que proteger sus pies del firme casi siempre de pavimento inacabado se sitúa en el escalafón más bajo del sistema, pero no lo considero cierto del todo. Mi contacto con Asia en general me ha enseñado siempre el lado más amargo de la vida de la manera más natural y Asia Subcontinental en particular, siempre muestra la existencia de otros escalones inferiores de la manera más extrema poniendo caras de seres humanos, que la naturaleza ha traído con discapacidades físicas, arrojados en la calle por la falta de sensibilidad del sistema político gobernante y quedan abandonados a la intemperie como si se tratasen de aquellas piedras que se lanzan al mar intentando hacerlas flotar a sabiendas de que caerán al fondo del océano y que su nueva localización les dota de toda invisibilidad para terminar despreocupándonos de ellas. Hoy el país con una de las poblaciones con la tasa de jóvenes más alta del planeta se frustra con la historia que escriben sus gobernantes. Tanto que éstos parecen haber olvidado que el punto rojo de su bandera es la sangre derramada por su gente sobre el paisaje verde que define las tierras de Bengala durante La Guerra de Liberación contra el Pakistán en 1971. 

   Me he propuesto descubrir lo que es esta ciudad llamada Daca dando pasos muy pequeños y antes de dejarla me gustaría visitar la universidad, ese lugar en el cual está prohibido hablar de política y que mi chófer, un joven musulmán sin estudios, define como el lugar más peligroso de la gran urbe ya que, a su entender, quienes la frecuentan desarrollan ideas diferentes a lo establecido como norma dentro del sistema dominante. Mientras tanto yo ya puedo decir que he satisfecho mi curiosidad por ver el tigre de Bengala, aunque haya sido en las jaulas del zoo de la ciudad acompañado de la generosidad ofrecida por todos los miembros de una familia de bengalíes. El Zoo Nacional de Daca está en el barrio de Mirpur, cuyo acceso es inferior a los 25 céntimos de euro por persona y uno de los lugares más transitados por la gente local cada viernes, el día festivo de la semana en Bangladés.

   Otra historia sobre Asia Subcontinental aquí.

miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Quién es el arquitecto?



"Todo ser humano nace en este mundo totalmente equipado no sólo para tomar el cuidado de sí mismo, sino también para contribuir al bienestar del mundo en su conjunto. Algunos reciben la oportunidad de explorar su potencial, pero muchos otros no tienen la oportunidad de desenvolver los regalos maravillosos con los que nacieron y acaban muriendo con esos dones inexplorados mientras el mundo queda privado así de sus contribuciones".      Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006. Bangladés.

   Fue en Septiembre del 2008. El colegio de arquitectos de Madrid organizaba diferentes charlas para dar la bienvenida a los nuevos colegiados que por allí andábamos buscando algo que fuera lo más parecido a una semilla para enraizar nuestro futuro laboral. Un arquitecto español decía venir de Asia y empezó su conferencia con una foto donde se veían dos personas muy diferentes entre sí. A la izquierda, una foto en blanco y negro de alguien serio con aspecto moderno como interesante. A la derecha, alguien con una postura más casual con aspecto más alegre y dinámico. En esa imagen se apoyaba el compañero de profesión para lanzarnos una pregunta tan simple como concisa y que se convertiría en la piedra angular de su mensaje: ¿Quién es el arquitecto?

   Cualquier formación universitaria siempre desvirtúa la realidad del mundo laboral y la de arquitectura no es una excepción. Para la mayoría de los recién graduados en esta materia, la primera elección al incorporarse al mercado laboral es la de optar por dedicarse al mundo del diseño arquitectónico, siempre tan idealizado en la universidad, o elegir por el mundo de las constructoras, conocido como el lado oscuro en el mundo universitario. Sabedor de este dilema, el arquitecto español se dirigió al público de su charla sin tapujos y decidió poner el dedo en la llaga desde el principio de su conferencia con su primera frase, la pregunta anteriormente mencionada. La mayoría de los allí presente eligieron el hombre de la izquierda. A mí no me extrañó el resultado ya que el mundo académico se había encargado bien de educarnos para valorar ese tipo de arquitectos como un buen ejemplo de lo que significa el éxito laboral, especialmente los profesores de la disciplina de proyectos quienes siempre creen ser la quinta esencia de la arquitectura por defecto. Hay que saber que en muchas escuelas de arquitectura negarse a ser un arquitecto de imagen moderna e interesante es lanzarse directamente al lado oscuro de la arquitectura y nunca valoran bien el aspecto de un arquitecto casual, alegre y dinámico. El mensaje de la conferencia era claro y conciso para el arquitecto español. La arquitectura es un mundo tan gratamente amplio que un arquitecto tiene cantidad de campos para decidir su carrera profesional, pero la universidad educa generalmente enfocando el éxito laboral en conseguir ser un arquitecto estrella, una figura pública que posa seriamente en fotos en blanco y negro de manera interesante y cuyas obras son encargos directos del poder gobernante donde el arquitecto ve una oportunidad clara donde peinar su ego en proyectos de presupuesto ilimitado procedentes del dinero público. El discurso avanzó diciendo que comenzó su carrera profesional con el mismo dilema que teníamos la mayoría de los asistentes. Él decidió por el lado oscuro del que habla la universidad y su actividad profesional se fue haciendo fuerte en la gestión y coordinación de proyectos como un miembro más dentro de diferentes equipos de trabajo multiculturales junto a otros colegas arquitectos e ingenieros a lo largo de sus muchos años en Asia. Terminó la charla volviendo a preguntar lo mismo que al principio y la respuesta sobre quién era el arquitecto en la foto no se decantó de manera tan abrumadora como al principio por el hombre serio e interesante de la izquierda. Su última frase fue una invitación a la búsqueda de la felicidad personal y profesional junto a la gente amada que nos rodea en función del campo o área en el que quisiéramos desarrollar nuestra vida profesional. 

   Recuerdo que asistí a esa conferencia por casualidad. Yo nunca pensé en trabajar en Asía hasta que ese día me reencontré con el amigo Alfonso Andériz Wu de los primeros años de carrera y me sugirió aventurarnos juntos en esa experiencia asiática que el arquitecto español nos describió con exquisita brillantez. He compartido el mensaje de esta conferencia con muchos otros compañeros de profesión hasta quedarse en mi memoria grabado como una gran referencia, me ayudó mucho a la hora de tomar mis primeras decisiones laborales, las cuales también empezaron por lanzarme al lado oscuro como se mencionaba en la universidad. No hace mucho tiempo mi mujer, arquitecta asiática que optó por el mundo del diseño arquitectónico, me sugirió hacer esa misma pregunta a nuestros amigos y conocidos de nacionalidades muy dispares y cuyas profesiones no se limitan al ámbito de la arquitectura. La sorpresa fue además de inesperada muy ilustrativa sobre la percepción de la figura del arquitecto en sociedades bien diferentes como puede ser India, Singapur, Indonesia, Latinoamérica y otras muchas ciudades de Europa. Pero tal vez, lo mejor sea invitarte a leer las respuestas por ti mismo visitando este enlace a mi página de Facebook, pinchando aquí, debido al interés que tiene leer las diversas opiniones y sacar así también tus propias conclusiones.
 
¿Te quieres dar un paseo laboral por Asia?, lee aquí.

sábado, 10 de enero de 2015

#2wTREE_008 - What is branding?





    There are cities for love as Paris, music as London, saudade as Lisbon, architecture as New York, religion as Santiago de Compostela, business as Hong Kong, shopping as Bangkok and maybe we do have cities in this world for branding as my always unforgettable Singapore.

    When I reached to Singapore in the middle of 2010 maybe I did not know too many things about branding. Almost 5 years later I have learned that branding is more than just buy a successful product such a phone, a jacket, a car or even, a singular house. Creating branding is a powerful and exciting exercise to understand and influence the world around you. Maybe we cannot change the whole world but we can change the way to interact between us within our comfortable zone.

    Once of the first person who talk with me about this topic was my Singaporean friend called Elvina Chua Hwee Chean
, so I can just to thank to her for accepting my invitation to share her working experience in this matter in my 2wTree blog. Here she goes. 

    What is branding? To me, branding is more than what you are. It is a style which is carefully crafted out through a series of processes that you want others to perceive you as, be it your customer or the public. Why do I say that? Let me elaborate by using Mac Donald as an example. Today, if I am going to say the Mac Donald brand is about delivering fast food and burgers, I may not be quite right. McDonald's brandmission states that it aims to be their customers' favorite place and way to eat and drink. Just look at the juicy burger patties and mouth watering tomatoes that are featured in their commercial and their attempt to lure young minds into their restaurants by giving them free balloons and access to their indoor playground. This is what I meant by generating the kind of Mac Donald they want the public to see and not just any simple burger restaurant. It does not matter if they are serving you genetically modified french fries or sugar packed soda that are harmful to your health. A lovable brand by all, “I’m lovin’ it”. That is branding. 


  The branding collaboration. I have all along been a sales and marketing person in a B2 B environment. That says, I am not a brand guru but would not mind sharing my brand marketing experiences. Let us talk about one of a marketing campaign I did alongside with Miguel for my ex‐company. The company had recently undergone a re‐branding exercise where the brand visuals (logo, taglines, brochures, websites, stationary, etc ) were changed. On the year the new logo was launched, a Christmas card design competition was held internally to engage the staff on the new visual element. Miguel nailed it as his design was well suited to the tone of the new logo and branding mission.

    Much as it was designed to be a Christmas card, it was no ordinary card. It was unique and captured the new brand essence of the company. Outlines of buildings that housed the technology of the company were used to display the strength of the company‐ its ability to do big projects which was important in its field. It was quite similar to the Mac Donald story that the company was trying to market its value and not so much of the product it was selling. This was especially important in modern day marketing as by objectively simplifying the branding message, it made it easier for the client to understand what value the company can offer that could benefit them in their projects.

    Traditionally, Christmas cards were designed in colours of red or blue, the company’s Christmas card was deliberately designed in green to further emphasis on the fact that the company was a green company. A Christmas tree was configured on the right using the company’s panache mark. The panache mark depicted a water flow that was represented as part of the company’s logo. The Christmas tree gave clue as to the kind of industry the company was working with. Interestingly, the colour contrast of the white Christmas tree and green background matched perfectly to add some final sophisticated touch to the card.

    Big thanks to Miguel for inviting me to collaborate and develop this topic for 2wTree blog.

miércoles, 7 de enero de 2015

Revista Inefable: "De nosotros a vosotros".

   Estás leyendo la entrevista que me ha hecho Borja Bandrés para el número 5 de la Revista Inefable publicada en enero de 2015. Puedes acceder los demás contenidos de la revista pinchando aquí



   Con tu adquisición apoyarás este proyecto que, de manera desinteresada, ha venido siendo una realidad desde principios del 2014 donde diferentes profesionales especialistas en diversos campos damos a conocer los entornos que nos rodean desde lugares equidistantes del planeta. Si quieres obtener más información o participar en el mismo visita la web aqui o ponte en contacto conmigo mismo. Muchas gracias.

   Hasto pronto, pajarillos.