"El Otro Lado", cartel promocional diseñado por 2wTree.
Ampliar tu zona de confort te obliga a dar la bienvenida a personas de culturas y disciplinas diferentes a la tuya. A lo largo de estos años trabajando por Asia y Australia habré coincidido con una gran cantidad de profesionales de los que el recuerdo más grato que guardo de ellos, tal vez sea, la pasión que compartimos en el poder de las ideas para cambiar actitudes y vidas en nuestro entorno más inmediato para, en última instancia, intentar mejorar así el mundo.
"El Otro Lado" fue una charla-coloquio para la Biblioteca Municipal de Torre de Juan Abad en Ciudad Real organizada por 2wTree. Fue el pasado día 5 de Noviembre 2015 a las 5:30h. de la tarde en el salón de lectura principal.
Su mensaje vino motivado por dar a conocer la paradoja que encerró el hecho de reconocer en mis antípodas, ese otro lado, los mismos quehaceres cotidianos de los que tanto aprendí en mis pacificas tierras manchegas, pero la gente y las conversaciones que se fueron cruzando por medio hasta llegar allí me fueron impulsando a hablar de ese objetivo mencionado anteriormente: ¿cómo podemos propagar nuestras ideas para hacerlas accesibles en nuestro entorno más inmediato provocando una conversación donde todos los presentes son partícipes de lo que se está haciendo?
"Todo ser humano nace en este mundo totalmente equipado no sólo para tomar el cuidado de sí mismo, sino también para contribuir al bienestar del mundo en su conjunto. Algunos reciben la oportunidad de explorar su potencial, pero muchos otros no tienen la oportunidad de desenvolver los regalos maravillosos con los que nacieron y acaban muriendo con esos dones inexplorados mientras el mundo queda privado así de sus contribuciones". Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006. Bangladés.
Fue en Septiembre del 2008. El colegio de arquitectos de Madrid organizaba diferentes charlas para dar la bienvenida a los nuevos colegiados que por allí andábamos buscando algo que fuera lo más parecido a una semilla para enraizar nuestro futuro laboral. Un arquitecto español decía venir de Asia y empezó su conferencia con una foto donde se veían dos personas muy diferentes entre sí. A la izquierda, una foto en blanco y negro de alguien serio con aspecto moderno como interesante. A la derecha, alguien con una postura más casual con aspecto más alegre y dinámico. En esa imagen se apoyaba el compañero de profesión para lanzarnos una pregunta tan simple como concisa y que se convertiría en la piedra angular de su mensaje: ¿Quién es el arquitecto?
Cualquier formación universitaria siempre desvirtúa la realidad del mundo laboral y la de arquitectura no es una excepción. Para la mayoría de los recién graduados en esta materia, la primera elección al incorporarse al mercado laboral es la de optar por dedicarse al mundo del diseño arquitectónico, siempre tan idealizado en la universidad, o elegir por el mundo de las constructoras, conocido como el lado oscuro en el mundo universitario. Sabedor de este dilema, el arquitecto español se dirigió al público de su charla sin tapujos y decidió poner el dedo en la llaga desde el principio de su conferencia con su primera frase, la pregunta anteriormente mencionada. La mayoría de los allí presente eligieron el hombre de la izquierda. A mí no me extrañó el resultado ya que el mundo académico se había encargado bien de educarnos para valorar ese tipo de arquitectos como un buen ejemplo de lo que significa el éxito laboral, especialmente los profesores de la disciplina de proyectos quienes siempre creen ser la quinta esencia de la arquitectura por defecto. Hay que saber que en muchas escuelas de arquitectura negarse a ser un arquitecto de imagen moderna e interesante es lanzarse directamente al lado oscuro de la arquitectura y nunca valoran bien el aspecto de un arquitecto casual, alegre y dinámico. El mensaje de la conferencia era claro y conciso para el arquitecto español. La arquitectura es un mundo tan gratamente amplio que un arquitecto tiene cantidad de campos para decidir su carrera profesional, pero la universidad educa generalmente enfocando el éxito laboral en conseguir ser un arquitecto estrella, una figura pública que posa seriamente en fotos en blanco y negro de manera interesante y cuyas obras son encargos directos del poder gobernante donde el arquitecto ve una oportunidad clara donde peinar su ego en proyectos de presupuesto ilimitado procedentes del dinero público. El discurso avanzó diciendo que comenzó su carrera profesional con el mismo dilema que teníamos la mayoría de los asistentes. Él decidió por el lado oscuro del que habla la universidad y su actividad profesional se fue haciendo fuerte en la gestión y coordinación de proyectos como un miembro más dentro de diferentes equipos de trabajo multiculturales junto a otros colegas arquitectos e ingenieros a lo largo de sus muchos años en Asia. Terminó la charla volviendo a preguntar lo mismo que al principio y la respuesta sobre quién era el arquitecto en la foto no se decantó de manera tan abrumadora como al principio por el hombre serio e interesante de la izquierda. Su última frase fue una invitación a la búsqueda de la felicidad personal y profesional junto a la gente amada que nos rodea en función del campo o área en el que quisiéramos desarrollar nuestra vida profesional.
Recuerdo que asistí a esa conferencia por casualidad. Yo nunca pensé en trabajar en Asía hasta que ese día me reencontré con el amigo Alfonso Andériz Wu de los primeros años de carrera y me sugirió aventurarnos juntos en esa experiencia asiática que el arquitecto español nos describió con exquisita brillantez. He compartido el mensaje de esta conferencia con muchos otros compañeros de profesión hasta quedarse en mi memoria grabado como una gran referencia, me ayudó mucho a la hora de tomar mis primeras decisiones laborales, las cuales también empezaron por lanzarme al lado oscuro como se mencionaba en la universidad. No hace mucho tiempo mi mujer, arquitecta asiática que optó por el mundo del diseño arquitectónico, me sugirió hacer esa misma pregunta a nuestros amigos y conocidos de nacionalidades muy dispares y cuyas profesiones no se limitan al ámbito de la arquitectura. La sorpresa fue además de inesperada muy ilustrativa sobre la percepción de la figura del arquitecto en sociedades bien diferentes como puede ser India, Singapur, Indonesia, Latinoamérica y otras muchas ciudades de Europa.Pero tal vez, lo mejor sea invitarte a leer las respuestas por ti mismo visitando este enlace a mi página de Facebook, pinchando aquí, debido al interés que tiene leer las diversas opiniones y sacar así también tus propias conclusiones.
¿Te quieres dar un paseo laboral por Asia?, lee aquí.
There are cities for love as Paris, music as London, saudade as Lisbon, architecture as New York, religion as Santiago de Compostela, business as Hong Kong, shopping as Bangkok and maybe we do have cities in this world for branding as my always unforgettable Singapore.
When I reached to Singapore in the middle of 2010 maybe I did not know too many things about branding. Almost 5 years later I have learned that branding is more than just buy a successful product such a phone, a jacket, a car or even, a singular house. Creating branding is a powerful and exciting exercise to understand and influence the world around you. Maybe we cannot change the whole world but we can change the way to interact between us within our comfortable zone.
Once of the first person who talk with me about this topic was my Singaporean friend called Elvina Chua Hwee Chean, so I can just to thank to her for accepting my invitation to share her working experience in this matter in my 2wTree blog. Here she goes.
What is branding? To me, branding is more than what you are. It is a style which is carefully crafted out through a series of processes that you want others to perceive you as, be it your customer or the public. Why do I say that? Let me elaborate by using Mac Donald as an example. Today, if I am going to say the Mac Donald brand is about delivering fast food and burgers, I may not be quite right. McDonald's brandmission states that it aims to be their customers' favorite place and way to eat and drink. Just look at the juicy burger patties and mouth watering tomatoes that are featured in their commercial and their attempt to lure young minds into their restaurants by giving them free balloons and access to their indoor playground. This is what I meant by generating the kind of Mac Donald they want the public to see and not just any simple burger restaurant. It does not matter if they are serving you genetically modified french fries or sugar packed soda that are harmful to your health. A lovable brand by all, “I’m lovin’ it”. That is branding.
The branding collaboration.I have all along been a sales and marketing person in a B2 B environment. That says, I am not a brand guru but would not mind sharing my brand marketing experiences. Let us talk about one of a marketing campaign I did alongside with Miguel for my ex‐company. The company had recently undergone a re‐branding exercise where the brand visuals (logo, taglines, brochures, websites, stationary, etc ) were changed. On the year the new logo was launched, a Christmas card design competition was held internally to engage the staff on the new visual element. Miguel nailed it as his design was well suited to the tone of the new logo and branding mission.
Much as it was designed to be a Christmas card, it was no ordinary card. It was unique and captured the new brand essence of the company. Outlines of buildings that housed the technology of the company were used to display the strength of the company‐ its ability to do big projects which was important in its field. It was quite similar to the Mac Donald story that the company was trying to market its value and not so much of the product it was selling. This was especially important in modern day marketing as by objectively simplifying the branding message, it made it easier for the client to understand what value the company can offer that could benefit them in their projects.
Traditionally, Christmas cards were designed in colours of red or blue, the company’s Christmas card was deliberately designed in green to further emphasis on the fact that the company was a green company. A Christmas tree was configured on the right using the company’s panache mark. The panache mark depicted a water flow that was represented as part of the company’s logo. The Christmas tree gave clue as to the kind of industry the company was working with. Interestingly, the colour contrast of the white Christmas tree and green background matched perfectly to add some final sophisticated touch to the card.
Big thanks to Miguel for inviting me to collaborate and develop this topic for 2wTree blog.
Estás leyendo la entrevista que me ha hecho Borja Bandrés para el número 5 de la Revista Inefable publicada en enero de 2015. Puedes acceder los demás contenidos de la revista pinchando aquí.
Con tu adquisición apoyarás este proyecto que, de manera desinteresada, ha venido siendo una realidad desde principios del 2014 donde diferentes profesionales especialistas en diversos campos damos a conocer los entornos que nos rodean desde lugares equidistantes del planeta. Si quieres obtener más información o participar en el mismo visita la web aqui o ponte en contacto conmigo mismo. Muchas gracias.
2wTree notebooks in a stationer´s shop in Bugis, Singapore.
“I heard in the world, there’s a bird without legs. It can only fly and fly. When it’s tired it sleeps in the wind. It lands on earth only once in its life. That is when it dies”. “Days of Being Wild” by Wong Kar Wai.
“We all are legless birds” concluded Narunya Kes after finishing our sabbatical period, an enjoyable time off of our life in the middle of 2014 that both of us decided to enjoy together avoiding any kind of interruptions due to companies or work issues. We never planned to be very ambitious in targets but a recipe for a quiet life around our lovely families for a few months was not the answer for the initial expectations of our time off. We used to read and listen to personal work experiences of well known designers and entrepreneurs as Anton Corbijn or Yayoi Kusama or Steve Jobs, who never were satisfied with the status quo. They wanted to change the things and make things happens. The world has never been changed by unambitious people. We learnt from them that ambitious people have high expectations of themselves and others. They reach for the stars. Although for us the stars are too far to go now but living in Singapore, Machu Picchu (Perú) is likely the furthest iconic place for visiting closed to our antipodes.
2wTree notebook, from our series of Perú limited edition.
"Aim for the moon. If you miss, you may hit a star" byW. Clement Stone.
The core skill for our travelling was very simple: listen actively. We can only understand other people if we listen to them. The simple act of listening builds rapport at the same time as building our knowledge of the people we want to influence. Our work experience proves that the great dividing line between stress and pressure is control: people under pressure who still have control over their fate can perform exceptionally well. People under pressure who have no control over events quickly discover stress and burnout.
As a general rule, we value what we earn more than what is free. Along our trip we shared chocolates, champagne and stories. The first two have monetary value, the last one has personal values. We learnt that telling stories is a sort of generosity which builds influence and power. The most precious moments in our journey tended to be things like time and recognition shared. We believe that when you give people your time, you are investing your most precious and limited resource in them: people respond to that vote of confidence. When you give them recognition, that is also a vote of confidence in them. Once you have made the investment, you can expect to ask for a return on that investment: most people will give willingly. You have set up the process of give to take. We tried to materialize this process by using generosity. We created our souvenirs from our own visions during the trip. We designed notebooks from our pictures and statements of the visited places and we offered them to our friends. Enthusiastic and proactive friends capable to develop an entrepreneurial mind taking the risk of going out of the comfort area and find the magic of having their own adventures in this wonderful world. Friends who are legless birds working in places far from home like us. We rediscovered our happiness by design and we knew about happiness by generosity.
Generosity is the art of taking by giving. Generosity is a habit. Fortunately, it is a habit that can be acquired. It is not just profitable to give, it is also enjoyable. Being generous with the personal time appears to be suicidal when there are so many day to day pressures to meet. But by creating a network of alliances, mutual obligations and debts which can be called in, the influences invests heavily in the future. It is an investment which saves time and raises performance in the longer time. And the meaner issues becomes, the easier it is for a selfless and generous person to stand out and become influential.
For many people, the greatest barrier to success is in their heads. It's time to continue imagining our future beyond the fears and repressions. Time to flight to different places than the original one, to engage with them and simply write our history. It is time for legless birds. Written by Miguel Vélez & Narunya Kes.
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Be a part of "Legless birds Movement" and get your 2wTree Notebook Limited Edition contacting us by email 2wtree.design@gmail.com and just start to write your own story.
"Así pues, el edificio no dispone de una puerta, es todo poroso. Entrarás a un gran espacio compartido que unifica todo el conjunto" Thomas Heathwick
El edificio
estaba aún sin terminar. Yo entré, subí, bajé y salí por el lado opuesto a la
entrada. Los paneles de hormigón prefabricado son todos diferentes, los paneles
“in situ” también. Cada metro cuadrado de la obra tiene un detalle específico,
tantos como si de una oda a la artesanía se tratase su nuevo diseño. Me recuerda a
la arquitectura de Antoni Gaudí, quien fue capaz de hablar con naturalidad de
cada uno de los oficios que definían sus edificios.
Mi compañero
filipino es quien lleva este proyecto y, a mi entrada a la oficina, me pregunta
como siempre que cómo estoy en perfecto castellano. Yo le respondo en tagalo
que mabute (bien) y le pregunto si
conoce personalmente al arquitecto y su obra. Me dice que sí y que es un hombre
muy callado y accesible, pero de su obra no sabe nada más. A veces, Singapur también es
así.
"Anteriormente la universidad fue el lugar al que veníamos porque tenía los ordenadores y/o los libros. Ahora podemos estar desde nuestra habitación con nuestro iPhone y trato con los diferentes profesores para obtener el doctorado. Entonces, ¿Cuál es el propósito de la universidad como edificio?”.- explicó Thomas Heatherwick su concepto del edificio en un discurso en el World Architecture Festival en Singapur el año pasado.
En respuesta, la universidad quería disolver la relación tradicional entre el tutor y el estudiante, para fomentar un nuevo tipo de estudio colaborativo. "Los alumnos ya no quieren el modelo de un maestro en el frente de la clase. Esto es algo de lo que quieren alejarse por completo. Así pues, el edificio no dispone de una puerta, es todo poroso. Entrarás a un gran espacio compartido que unifica todo el conjunto".- dijo Heatherwick en su conferencia.
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Thomas Heatherwick (Londres, 1970) es un diseñador inglés, conocido por el uso innovador de materiales e ingeniería en monumentos y esculturas públicas. Lidera el Heatherwick Studio, un estudio de diseño y arquitectura fundado en 1994.
Este entrada es consecuencia del artículo "El oficio y las manos", el cual me ayudó a entender mi oficio de otra manera. Lo encontrarás aquí.
"Japón es un país con recursos muy limitados. Su gente debe usar su conocimiento y creatividad para sacar el máximo provecho de lo que tienen en estas circunstancias tan restrictivas" Yohji Yamamoto.
La primera vez que supe de Yohji Yamamoto fue a través de la película "Notas sobre ciudades y ropa", un documental sobre el modisto japonés realizado por Wim Wenders por encargo del Centre Pompidou de París en 1989. Wim Wenders es aquel director cinematográfico alemán que hacía recorrerme muchos de los cines de Madrid en busca de las proyecciones de sus películas y hasta tuve un día con suerte de encontrármelo en la esquina del Círculo de Bellas Artes en la calle de Alcalá andando con dos zapatillas de colores diferentes con cordones y suela blanca, lo que le daba ese toque indie suficiente para hacerpasar desapercibida su avanzada edad. Se sacó una cámara fotográfica compacta del bolsillo y cazó el sol escondiéndose al fondo en la plaza de mismo nombre. Con los años yo también sé sobre la utilidad de viajar con cámara compacta, de hecho lo mío ya empieza a ser devoción. Cuando hace unos días atrás aterrizaba en Bangkok y cacé con mi cámara el cartel de la exhibición del modisto japonés en una de las calles de esa ciudad inconcebible, que por más que quiera cada vez que la visito la entiendo menos, allí me dirigí en taxi con toda mi inquietud armándome de paciencia por tener que lidiar con un taxista tailandés una vez más.
El cartel de la exhibición del modisto japonés.
Yohji Yamamoto es un diseñador de moda japonés que viajó de París a Bangkok hace más de treinta años y quedó atrapado en la duda de cómo podría desarrollar su profesión en un lugar cuyo clima ofrece tan pocas variaciones de temperaturas. La monotonía en la ropa no deja de ser más que una frivolidad para los que sufrimos el calor del trópico y probablemente sea este el motivo que le sirviese para no volver nunca más a Bangkok, lo que no quita que su práctica laboral haya servido de influencia y positivismo a muchos diseñadores de moda de esta ciudad. Él es de los que saben vender su marca, y lo hace muy bien, empezando a hablar siempre de su infancia; desde el recuerdo que dice tener aún latente de la desaparición de su padre en una de las trincheras de La Segunda Guerra Mundial, hasta los esfuerzos de su madre como costura para sacarlo adelante en medio de las ruinas de una guerra que no había dejado rastro de lo que era la civilización japonesa. Esta experiencia tan temprana acabó por desatar una gran furia y cólera sacándole las energías necesarias para saber como poder afrontar su futuro. Las imágenes de un Tokio destruido por las bombas junto al traje de luto que usaba su madre fueron perfilando su sentido de estética para su trabajo. En ausencia de su padre, proteger a su madre se convierte en su gran responsabilidad, lo que fue clave en sus primeras creaciones de moda. Yohji Yamamoto entendió que la mujer no sólo se puede limitar a llevar los uniformes de la época y consciente de la dureza de la vida, quiso proteger a las mujeres del tiempo, la mirada lasciva de los hombres y de la influencia del conformismo de la moda. Su momento de rebeldía ocurre en la tienda de ropa de su madre situado en Kabukicho, barrio rojo de Shinjuku, donde estaba expuesto a un bombardeo diario de mujeres bonitas compitiendo con sus encantos para ganarse a sus clientes. De ahí, su determinación para no recrear en sus trabajos el estereotipo de mujer japonesa dulce y sexy que el mundo desea. Las mujeres que frecuentaban la tienda de su madre querían ropa hecha a medida como las aparecidas en las revistas occidentales, pero para Yohji Yamamoto los patrones occidentales nada tenían que ver la figura y proporción de la mujer japonesa. Estableció como norma general en sus diseños trascender en la línea tan rígida establecida entre la ropa formal clásica y la casual de esa era. Entonces, con esta visión lanzó su primera línea de ropa bajo el nombre de Y´s en 1972 y, poco tiempo después, aparecieron los “karasu-zoka”, los clientes y fans de su ropa, quienes visten sus creaciones negras, sobredimensionadas y casi sin forma.
·Quizá la moda y el cine tengan algo en común".
En 1981 recibió una invitación junto a Comme des Garçons para mostrar su colección en París. Está en Occidente, ese lugar cuya ropa conocía gracias a las revistas que las llevaban a la tienda de su madre. Un lugar donde la ropa de mujer se hace con las medidas precisas para acentuar la forma femenina como la insinuación del escote con la línea del cuello o la definición de la línea de las caderas con prendas ajustadas. En París es consciente del valor de sus diseños, una manera de hacer donde elespacio creado entra la ropa y la piel tiene tal holgura que se distingue así como diseñador de moda definiendo su marca personal, consecuencia de su experiencia vital en la infancia y posterior rebeldía hacia lo local. El interés que despertó con sus creaciones en Occidente le abrió la puerta a la magia de las colaboraciones y junto a Kawakubo e Issey Miyake revolucionaron el mundo de la industria de la moda japonesa. Su concepción de la moda como arte le llevó a exponer en el Centre Pompidou en 1989, quien encarga a Wim Wenders hacer un documental sobre Yohji Yamamoto y su mundo. En un momento de la película, el modisto japonés le dice al director alemán: “Quizá la moda y el cine tengan algo en común. Y hay algo más. Este film me da la oportunidad de encontrarme con alguien que ya había despertado mi curiosidad, y que además, ya había trabajado en Tokio”. De manera paralela a su línea de moda para hombre y mujer, va desarrollando colaboraciones para otras marcas como Hermès, Mikimoto y Mandarina Duck. Hizo diseño de vestuario para la compañía de danza de Pina Bausch y Takeshi Kitano. Incluso ha llegado a vestir al Real Madrid para la Liga de Campeones en esta temporada 2014-2015. Pero tal vez, sea la colaboración con Adidas la que más éxito e influencia ha tenido consolidándose en el mercado bajo la marca Y-3. Como resultado de todas estas sinergias producidas por las interacciones realizadas a cabo con otros artistas entiende el valor de la artesanía local japonesa y con ella satisface las necesidades de sus diseños. Materializa su producción al emplear fábricas locales pequeñas y familiares para así preservar el intangible patrimonio cultural inmaterial del que tanto aprendió ayudando desde pequeño a su madre. Para Yohji Yamamoto“la buena ropa debe ser producida por las manos de aquellos que verdaderamente entienden su propia creación”. Las ganas de explorar, buscar nuevos retos y encontrar nuevas posibilidades son razones que le hacen un diseñador de moda muy diverso.
Fotograma de Notas sobre ciudades y ropa, de Wim Wenders.
La exposición de Yohji Yamamoto en un sótano de Siam Center de la ciudad de Bangkok tiene todo para decir que fue la mejor manera de acabar mi temporada sabática visitando diferentes lugares durante mis tres últimos meses. Cada esquina, cada detalle de la exhibición recoge muchas de las conversaciones que he tenido a lo largo de mi viaje con gente de muchas partes distintas del planeta y sino fuera por esto, no hablaría de alguien quien es sobradamente conocido. Pero su infancia, rebeldía, visión laboral, influencia, interacción, localismo... son patrones comunes a muchas personas cuyo trabajo admiro. En el caso del trabajo de Yohji Yamamoto llega 12 años después de ver aquel documental de Wim Wenders, una película que en su día apenas entendí y que ahora con la visita a esta exposición me aporta la felicidad de saber que he cerrado un circulo más en lo que está siendo mi viaje. Un viaje que empezó con la admiración de las manos de los artesanos en una pequeña localidad de Myanmar. Sus productos eran muy singulares. Llenos de asimetrías e imperfecciones. Tal vez trabajar con las manos resulte algo muy local pero hay patrones que se repiten y conducen a lo que podriamos llamar una artesania global.
Soo Jin Yim-Heil en una de las performances realizadas, Souvenirs.
“El mundo parece haber tomado el camino de la barbarie, nos han quitado derechos y recursos, pero sobre todo nos han quitado las palabras. Libertad, justicia, solidaridad, amor, alegría, ya no significan, les han quitado su significado y las han llenado de ruido y basura para que no sepamos qué somos. Hoy más que nunca es necesario volver a la poesía para oír palabras verdaderas y amortiguar la mentira de los discursos”. Todo esto sostiene José María Guijarro, un artista cuya caligrafía se asemeja al tailandés antiguo.
El pasado 10 y 11 de octubre se presentó el Festival de Poesía Visual 2014 en La Casa de Quevedo en Torre de Juan Abad, Ciudad Real. Se trató de un programa multidisciplinar consistente en dos performances y dos exposiciones. Una iniciativa de un grupo de amigos que trabaja en el ámbito del arte: la coreógrafa y bailarina de Corea del Sur, Soo Jin Yim-Heil, el escritor y crítico de arte alemán Heinrich-Heil, y el escultor español José María Guijarro.
El programa 2014 giró en torno a dos temas. Uno es el drama de la migración a la que se ven empujados millones de seres humanos, nacidos en las zonas más pobres del planeta y que huyen de la pobreza. Es el motivo de una performance (Próxima Estación) que se realizó en medio de una instalación de esculturas, y que se estrenó en Burgos 2010. El otro tema de este Festival es el recuerdo de la Primera Guerra Mundial, desde el punto de vista del dolor y el destrozo del cuerpo humano, sea cual sea la nacionalidad del combatiente, y materialmente se desarrolla con otra performance (Souvenirs), un videomontaje y unas esculturas de madera. Se da la circunstancia de que Souvenirs que estrenó La Casa de Quevedo, se representará el 20 de noviembre de 2014 en el Instituto Heinrich de Düsseldorf, que, interesado en este Festival de Poesía Visual, quiere coproducir con La Casa de Quevedo, los próximos programas de este Festival, que se representaría en todo o en parte de ambas instituciones.
El director de La Casa de Quevedo, José María Lozano, citó en su discurso de apertura del Festival que “el hombre destruye al hombre, pero también crea belleza”. Una magnífica frase que acabó convirtiéndose en algo premonitorio de lo que los espectadores iban a presenciar en los dos días de festival. La noche del viernes nos dejamos llevar con los movimientos de la bailarina entre las infinitas sillas de madera y la buena música de las dos performances hasta que un fallo técnico a mitad de la segunda, Souvenirs, obligó a repetir la performance desde el principio. El fallo volvió a estar en el mismo instante y, ahora sí, el silencio puso en jaque al colectivo artístico evidenciando la falta de trabajo en equipo. La performance fue cancelada generando frustración entre todos: artistas y público. Con una sonrisa amarga nos fuimos de allí cabizbajos a la espera del día siguiente. En mi opinión, saber trabajar en equipo facilita el camino al éxito y es todo un reto en equipos multiculturales, de ahí mi rabia al ver como el ego de los artistas quiso apuntar a un miembro del equipo como culpable. Ya con la lección aprendida para el sábado, este grupo de amigos facilitaron con su montaje olvidarnos de lo mundano ocurrido en la noche anterior y, entonces, fue cuando el hombre creó belleza. La poesía del arte se adueño del silencio regalándonos una velada intimista diferente a las otras muchas que la Torre de Juan Abad ofrece. Finalmente pudimos entender que toda la obra, Souvenirs, se articulaba en torno a un destrozo corporal producido por las granadas y los gases tan utilizados en la Primera Guerra Mundial, una guerra de trincheras, ballonetas, gases y granadas. Es la guerra que más mutilados produjo (como en la Civil española) y provocó tanta investigación de prótesis para mutilados. El ahogo del gas mostaza, la pérdida de un brazo, de una pierna, de un trozo de la cara eran los cuatro cuadros que se desarrolaban en la performance, con la presencia dramática que sólo Soo Jin tiene, con la oportuna narración de Pedro Mari Sánchez de un texto del Relati de un Superviviente de Gerald Brenan, con las músicas de Inés Taddio, Mark Sabat, Arbeit, etc, pero sobretodo con el silencio. Posiblemente todo ello sea un recuerdo -el de este Festival- que quedará marcado en nuestra memoria como si se tratase de una de aquellas noches gloriosas de los veranos de nuestra infancia. ¡Chapó!
Con la ayuda de su cabeza e incorporándose un poco levantó la tapa del contenedor donde había pasado la última noche. Apoyó las manos en el borde y a través de la ranura hizo una inspección visual de la calle donde se encontraba. Un edificio situado al final de la misma se coronaba por el doblamiento intencionado en rojo de la decimonona letra del abecedario español amarradas por la silueta azul de una gaviota. Para él, como para muchos, las gaviotas eran el equivalente a las ratas en el aire y símbolo de la decadente situación actual. El hecho le produjo cierta gracia saliendo del contenedor para dirigirse al propio edificio. Escupió y a gusto se quedó. Después respiró y tranquilamente sacó de su bolsillo un plano doblado y muy usado que representaba de manera sencilla las conexiones que se producían en la RCM, Red de Contenedores de Madrid. Se trataba de un nuevo proyecto en estudio encargado por el Ministerio de Fomento. El encargo surgió, según declaró el gobierno, por la necesidad de nuevos medios de transportes y por aquello de explorar en el reciclaje, tema muy recurrente para realizar la desviación de fondos europeos. El objetivo era la misma privatización de la red de contenedores de basura de la ciudad, ya que estos se convirtieron en hogares minimalistas en alza, debido a los bajos sueldos y la aceptación irremediable de los contratos basura por parte de la sociedad. Habíamos llegado a una situación insostenible y, por primera vez en la historia de este gobierno, decidieron reducir presupuesto destinado a armamento militar para invertirlo en mejoras de movilidad en la gran metrópolis. Esta decisión llegó con veinte años de espera al igual que los iraquíes, que a día de hoy todavía no tenían poder para el control de su país, pero que ya esperaban amablemente. La EMT desapareció cinco años atrás al igual que ocurrió con el asfalto que aún radiaba calor. Las calles fueron cubiertas por un manto metálico, interminable, móvil, multicolor, sonoro, tóxico, de aspecto muy moderno y confuso que formaban los coches que obsesionaban a sus conductores con la idea de formar parte del paisaje urbano. Esta obsesión se debió al reciente debate nacional que copaba los medios de comunicación y que separó al país en dos, una vez más, los que estaban a favor de elevar este manto a categoría de patrimonio de la humanidad declarado por lo UNESCO y los que estaban en contra. En términos vulgares y por aclararlo de otro modo, el pueblo, en contra y que lo entendía como una auténtica vergüenza y los gobernantes, como siempre encantados. El metro seguía volando con sus malos olores constantes bajo el suelo de Madrid, que según la RAE, este suelo fue culpable de la extinción del término caro del diccionario, pues el precio de la vivienda era tan desorbitado que el término ya no hacía justicia. El metro se había convertido en un medio de transporte muy privilegiado para desplazarse por la ciudad debido al incremento de población sufrido en la última década. La población se cuadriplicó elevando el misterio de por qué ganaba la derecha cuando la sociedad se definía de izquierdas. Por eso atormentado por esta idea como la mayoría de los ciudadanos, él escupió en el edificio que se presentaba de manera solemne y omnipresente. Era la piedra angular cuyo ojo interior controla todo el sistema. El ministerio había ordenado justo aquí una parada para ellos. El criterio adoptado para la creación de las líneas de la RCM era mostrar el folclore más profundo, por eso la decoración se basaría en peinetas, abanicos, claveles, castañuelas, banderillas y toros pegados con super-glue en los exteriores de los contenedores haciendo así de ellos una imagen más reconocible para el transporte del futuro. El prototipo de contenedor gris con tapa naranja sería auténticamente desfasado con esta idea que ellos calificaron como altamente revolucionaria. El día que la presidenta de la comunidad mostró parte del proyecto a los medios de comunicación dijo “siento una felicidad plena porque yo misma he diseñado el “eurofolkontenedor”. En fin, que estoy tan feliz que os voy a bailar el chotis”. Todo el país quedó atónito con el chotis que nos bailó nuestra señora la presidenta. Después de quedarse a gusto se relajó y Pedro, su compañero de trabajo, lo llamó a gritos desde unos de los contenedores que había al final de la calle. Las manos de Pedro lo cogieron del pecho metiéndolo en el contenedor. Los olores de algunos accesos a la RCM eran difíciles de solucionar, se quedaban fuertemente impregnados en la ropa de los usuarios, lo que planteaba dos soluciones: la subida de los precios de los perfumes en un futuro próximo o, en caso contrario, la aceptación del olor como adaptación del ser humano a un nuevo medio, un paso mas en la evolución de la especie. En el trayecto mientras Pedro le contaba que en el centro había una gran manifestación como la de los tiempos del NO A LA GUERRA. Él se rajó superficialmente en la parte inferior del pecho derecho con un hierro mal colocado que sobresalía de una de las paredes y se quitó su camisa para taponar la hemorragia. Tras los veinte minutos que duró el viaje hasta Callao fueron escupidos violentamente por un contenedor cercano a la plaza. La violencia que tenían algunas de las salidas estaba siendo objeto de mejora de la red. El proyecto estaba muy verde y ya había muerto bastante personal en los accidentes laborales, algo que curiosamente no producía bajas en los censos electorales. Esto podría ayudarnos a explicar parte del misterio. Él dejó la camisa toda ensangrentada en el contenedor de turno. Sus manos tenían sangre. Él y Pedro se incorporaron a la manifestación en contra de los grandes muros que se estaban levantando en las fronteras. Según el gobierno se levantaban para recuperar el macho ibérico que estaba prácticamente extinguido, y que la anexión a la UE había acelerado la desaparición del ejemplar. Había una pantalla plana que ocupaba toda la fachada del cine de Callao. Mostraba imágenes de los gobernantes excitándose con las voces de protesta de la gente y de vez en cuando daban las gracias a los ciudadanos con gran indiferencia. Él se sintió tan indignado y le dijo a Pedro que iba a actuar. Pedro se alejó de él mientras hizo hueco entre la gente. Una música galáctica se adueñó del lugar y todo el mundo pudo ver un haz de luz por el que ascendía Él con todo su cuerpo estirado y manchado de sangre. Tomó una posición relevante en el aire y desde allí mandó idiomas nuevos a toda la población.
Ayer tropecé y caí en una conferencia de cirujanos que debatían sobre nuevas formas y maneras de hacer más útil una cicatriz. Hablaban del aspecto andrógino como inspiración para la realización de los nuevos cortes y de nuestras similitudes con la naranja de Valencia. Uno fue altamente ovacionado tras dar a conocer el resultado de su investigación, la cual demostraba que la araña común tras rociarse con jugo de limón podía actuar como grapa en nuestros órganos acelerando el proceso de cicatrización en un 60% y que ahora estaba intentando mejorar el resultado aplicando pequeñas dosis de cilantro. Hubo uno, que de tanta emoción, tiró cohetes en la sala y todos respondieron con un largo ¡oh, que bonito! Una mujer de unos treinta años mostraba su reciente cicatriz de apéndice recorriéndola con el dedo y explicando que no tendría que gastarse dinero en bolsos de piel debido a la gran cavidad que le habían dejado al experimentar una nueva forma. Añadió que se sentía así más fina y segura y mostró gran agradecimiento al equipo de cirujanos que experimentó en su cuerpo. En la escena apareció un hombre bien entrado en edad, explicaba que debido a la hendidura aparecida en su cabeza tras la operación de tumor cerebral a la que se había sometido, su felicidad había crecido en un 50% pues sus nietos ahora los usaban como hucha. Dijo que se sentía más útil en casa y que ahora no tenía que pedir dinero para realizar sus escapadas para jugar al mus. Sugirió a los cirujanos la mejora del método para la extracción del dinero de su cabeza porque le causaba molestos dolores de cabeza, especialmente con las monedas de dos euros. Yo como no entendía nada, y harto de no saber que expresión poner en mi cara, adopté forma de silla quedando bien integrado en la sala. De pronto, una belleza rubía y de cuerpo excitante entró y con decisión se sentó sobre mí. ¡Qué brusca! ¡Ay, qué dolor! A ver, muévete un poquito hacia la izquierda. ¡Ahora sí! Sube, baja, sube, otra vez… muy bien, así me gusta ¡oh, qué placer! La conferencia terminó y ella se levantó. Me incorporé en la sala y una mano vino buscando bruscamente la mía. Pues muy bien, encantado yo también pensé. Me di media vuelta para terminar solicitanto la próxima parada.
During 2011, I was settled in Singapore and I could experiment how the sunlight is so different around many places of Asia. It was an enjoyable period for travels, photography and design.
I was really fascinated working and talking with people from so many different nationalities sharing knowledge and experience. Fortunately this experience gave me the availability to understand and take a cultural approach different to my original thinking. If I have to share things that I have learned in my life in Asia so far, one of them will be love the people that you work with.
Working Together
“We are not as colorful as we think we are”
I made my first trip to Japan as an ignorant backpacker before reach to
Singapore. My sensations were a bit contradictories: one hand, I felt so
fascinated because of the colour of the sky but in other hand, I had the
feeling that my photos were not really good enough to express my real emotions.
Months later, I was in a conversation with Ms Narunya Kesmanee, an architect from Thailand who had have similar experience in Japan. She pointed that photography is extremely flexible and we should not forget that we can get an image in less than a second which it means that, if we use the advantages of the digital technology we should have the risk to dare to fail when we are involved in the design process of the image. She remarked about the importance to keep learning from our own faults to use them for making our work different. When we finished our conversation she invited me to visit Thailand, a land that I deeply love it, and we work together to create an image that later on we called “We are not as colorful as we think we are”.
As a lesson learned, we think that there are so many frustrating and confusing things around us. So we guess that to make design matter we must design to enrich experience with emotion, authenticity and beauty.
“We, architects, are always fighting with clients to get architecture in which we believe and, in this case, it was easier because the client had the background enough to understand my architectural concerns” said Sonny Chan (Malaysia, 1941) when describing his relationship with the client, his son, of Ewart Park, Singapore during the design process of the home.
"Nosotros, los arquitectos, estamos siempre peleando con el cliente para hacer la arquitectura en la que creemos y, en este caso, era más fácil debido a que el cliente tenía el conocimiento suficiente para entender mis preocupaciones arquitectónicas" decía Sonny Chan (Malasia, 1941) al describir su relación con el propietario, su hijo, de Ewart Park, Singapur, durante el proceso de diseño de la casa.
An extraordinary work which acts as proof that each individual of the team would feel he or she was undertaking important work as part of an overall vision. A house that inspires innovation and improves architectural concepts that are already there, waiting to be borrow and make them his own. Not so many works have the ability to inspire people to new heights, that is perhaps the greatest strength in this houses design.
Una obra extraordinaria que prueba como cada individuo del equipo sentiría que, él o ella, estaba llevando a cabo una laborimportante dentro del marco de una visión en conjunto. Una casa que inspira innovación y mejora conceptos arquitectónicos que ya están ahí, esperando a ser prestado y hacerlos suyos. No tantas obras tienen la capacidad de inspirar a la gente hacia un nuevo nivel y, tal vez, sea esta la gran fuerza para este diseño de casas. The field of architecture is constantly dealing with complex problems, the architect Sonny Chan built the success of this house on taking that complexity, mastering it, simplifying it for the client and selling it to him in a beautiful form. It is a pleasure for clients, architects, comentators and enthusiasts to gather to celebrate and debate one of the latest company´s output, his book: Green Ink on an Envelope, the architectural practice of Chan Sau Yan Sonny.
El campo de la arquitectura está tratando constantemente
con problemas complejos, el arquitecto Sonny Chan ha basado el éxito de esta
casa en la consideración de esa complejidad, dominándola, simplificándola
y vendiéndosela a su cliente de una forma hermosa. Es un placer para clientes,
arquitectos, críticos y aficionados reunirse para celebrar y debatir uno de los
últimos hitos de su empresa, su libro: Green Ink on an Envelope(Tinta verde en un sobre), la práctica arquitectónica
de Chan Sau Yan Sonny.
2wTree had the opportunity to have a chat with someone who thinks “outside the box”, someone who wants to use architecture to change the world creating things that make a difference, and not just to get a proper job done.
2wTree tuvo la oportunidad de tener una charla con alguien que piensa fuera de la común, alguien que quiere usar la arquitectura para cambiar el mundo creando cosas que marcan la diferencia y no sólo para conseguir un trabajo bien hecho.
Drawing Room. View from the top.
Another collaboration for 2wTree,a platform to link Asia and Latin America..
Otra colaboración para 2wTree, una plataforma para unir Asia con Latinoamérica.
cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la Tierra.”
John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions.
La raza humana es una y el mundo no tiene fronteras. Un nómada es de todos los sitios donde ha vivido y ha visitado, quiere aquellos lugares donde tiene buenos recuerdos y donde ha pasado tiempo, pero no se ata a ninguno. No tiene barreras, le asfixia estar condenado a un lugar definido. Un nómada siempre ha de ir andando y añadiendo nuevas facetas de los seres humanos, de las distintas civilizaciones y culturas que descubre en su propio perfil, aumentando así su riqueza cultural. A diferencia de un sedentario que tendrá tendencia a estar apegado a “su” territorio, y a necesitar la seguridad de lo conocido, de su cultura, costumbres y tradiciones.
En púrpura escribe Borja Bandrés, escritor, periodista y buen viajero. Sus textos (www.borjabandres.com) me acompañan desde mediados del año 2011. Yo fotografiaba algunos de los países asiáticos para mi proyecto “El Mundo” y él escribía reflexiones de sus experiencias por Sudamérica para el suyo, “Venimos de lejos”. Proyectos personales de estilos y formas diferentes pero que, al ser colocados a la par, podrían complementarse de esta manera.
Barcelona es una ciudad cuyo trazado urbano, el plan Cerdá, es un referente mundial.
El origen de una ciudad puede ser muy diverso y, con el paso del tiempo, va generando sus barrios con sus múltiples personalidades hasta que, llegado a un punto, su desarrollo pasa por un grado de conceptualización para dotarla de cierta cohesión y uniformidad cuya individualidad se llena de una gama de particularidades que pueden convertirla en universal.
Y es que no tenía ni diez años cuando, como había nacido en la Ciudad Condal, era catalán. Pero luego iba a Aragón a ver a la familia y escuchaba a la nobleza baturra despotricar contra Cataluña. Así que como no quería que me insultaran, deduje que algo debía tener de aragonés. Sin embargo, mi parvulario-colegio-instituto era francés y como pasaba cerca de treinta horas a la semana en él, llegué a la conclusión que alguna parte mía era francesa. Cuando visitaba Francia, mis compañeros galos me hacían observar que por ser español hablaba muy bien "su" idioma. En aquellos años mozos, en mi pasaporte ponía République Française. Así que, con las dudas de qué porcentaje de francés tenía, llegué un buen día a Córcega, donde nació mi abuelo materno. Y nada más poner pie en la Isla, leí garabateado por ahí: O pinzuttu fora, o sea, “los franceses fuera”.
Podría explayarme un rato más, pero mejor será poner coto a tanta narración y transcribir lo que un amigo me dijo hace un tiempo: “El mundo es el hogar de todos, y el nombre que le hayan puesto al trocito de tierra en el que pasas cierto tiempo no tiene la más mínima importancia.”
Cuando empecé a leer a Borja me pregunté por su origen, como queriendo buscar una ciudad, ya que su lectura me resultaba como moverme por los diferentes barrios ajetreados que tiene una gran ciudad. Textos que desprenden tanta unicidad en su contenido que entendía ese viaje a Sudamérica en el que estaba involucrado como ese paso necesario para conceptualizar la visión de su proyecto personal. Un camino que empezó en Brasil el año 2011 y se extendió al 2012, con paradas en Argentina, Perú y Bolivia. Una experiencia cuyas reflexiones nos fue ofreciendo en su blog y que ahora recopila para la publicación de su libro “Un camino en 18 textos”.
Los Himalayas, por Miguel Vélez.
El viaje también sirve al aventurero para, como dijo Descartes, “conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo en la propia patria se puede vivir de la manera en que uno está acostumbrado.” Así, viajar ayuda a dejar de lado un etnocentrismo que hace de la cultura propia el criterio exclusivo para interpretar los comportamientos de otros grupos, etnias o sociedades, y hace relativizar las propias creencias, hábitos, costumbres y entorno, dándoles un nuevo enfoque.
Al viajero -que no al turista- nada le resulta indiferente, y en su periplo el más mínimo detalle o comportamiento, aparentemente banal e insignificante, es observado con interés y se transforma en una peculiaridad, reflejo de una nueva cultura que pasará, de alguna manera, a formar parte del mismo. Este sabe que su aventura es un salto hacia lo desconocido donde entra en lo imprevisible y en lo imprevisto.
Conviene alejarse de las ciudades y admirar la naturaleza: porque es subversiva, porque nos incita a soñar, porque intensifica nuestra vida interior, porque desarrolla la sensibilidad y el libre albedrío, porque nos hace relativizar, porque nos aleja de nuestras expectativas, miedos y temores, porque nos conecta, porque nos devuelve a nuestra esencia y porque nos hace estar vivos.
Hay momentos en los que viajas con la sensación de estar perdido en el mundo. No sabes dónde ir o qué hacer o, incluso, del lugar dónde vas a dormir. Quieres buscar un camino dando una solución a todas las diferentes posibilidades que tienes. Te sirves de unas recomendaciones, un mapa y una guía de la ciudad.
Si hoy es un día de suerte, es que estás leyendo exactamente esto.
Las montañas de Ladakh, India.
Existen en la vida momentos de tanta lucidez que la clarividencia se impone como una verdad inapelable, eliminando momentáneamente en nosotros cualquier atisbo de confusión, interrogante, duda o cuestionamiento. Estos instantes, que se quedan inevitablemente grabados en nuestra memoria como un punto y aparte en nuestras vidas, nos permiten adquirir una certeza acerca de algo, de alguien, o de nosotros mismos. Cuando esto ocurre, la mente se desactiva, los sentidos entran en suspensión, los velos caen, el error deja de ser una posibilidad, y la existencia alcanza entonces, como dijo Herman Hesse, “su plenitud, porque todo ha perdido su significado".
Siempre me valgo de esos tres escenarios mostrados en los videos anteriores que, apoyándome en las reflexiones de Borja, podrían mostrar a modo de ensayo lo que es un cambio en la manera de pensar, fruto del impacto visual que he tenido en un entorno totalmente ajeno al mío como viajero.
Visión de Budapest, por Borja Bandrés.
Somos el resultado de lo que hemos heredado y de lo que han sido nuestros padres y antepasados. Llevamos un legado que debemos seguir y ante el cual somos responsables. El olvido y la ignorancia histórica son una de las cosas más peligrosas que existen. Queriendo echar arena encima del pasado, cubriéndolo para que no salga nunca a flote, o simplemente desinteresándonos de él, cometemos un gran error. Quien no conoce su pasado no se conoce. Nos olvidamos que la miseria y la precariedad son caldo de cultivo para los extremismos de todo tipo. Nos olvidamos que estos están liderados por salvapatrias que siempre encuentran en la desesperación de la ciudadanía su mejor apoyo, y en la inventada culpabilidad de un determinado colectivo, su mejor política.
Nos enseñan en el colegio aquello de que “no hay camino, se hace camino al andar”, por lo que nótese que el viaje del que aquí se habla, trata de definir algunas de las diferentes etapas que uno va encontrando en su camino, un proceso que para algunos puede llegar a ser hasta una vida entera.
"En un lugar de la Mancha", por Narunya Kes.
Acaba de anochecer. El viento barre las colinas y despeja el cielo que por la ventana se manifiesta majestuosamente estrellado. Más allá del silbido del aire que entrechoca con fuerza las ramas de los árboles no se oye nada. Hace fresquito y como la cosa no está para gastos suntuarios, la cómoda calefacción ha dado paso a la estufa de leña. Es lo que ofrece la Tierra, y el calor y olor naturales no tienen parangón. Tras depositar un buen tocón, inmediatamente presa de las llamas que calientan la estancia, un cosquilleo en el estómago recuerda que hay gazuza. La cena consiste en un poco de pan, aceite de los olivos de la última cosecha y nueces del otoño que, un año más, se han podrido por millares sin alma que las recoja.
Leyendo este texto de Borja a mi compañera de viaje noté que ella no parecía comprender este modo de vida, mientras yo recordé claramente a mi hermano mayor en búsqueda de mi abuelo materno para conseguir algunas de aquellas sabrosas almendras que nos daba en nuestra infancia. El texto me motivó para volver a pisar mi tierra de origen, hace poco tiempo junto a ella, con la intención de enseñarle así el modo de vida de mis paisanos. Entrando ya de lleno en mi provincia de La Mancha, ella cogió con disimulo la cámara fotográfica y, con su timidez asiática, hizo la foto que ilustra este capítulo –Motivación- diciendo aquello de “el mundo es tan maravilloso e inabarcable”. Una frase que se repite en los textos de Borja y que parece dotar de sentido al mundo cuando somos conscientes de esa sensación plena de que realmente todos venimos de lejos.
Gracias a Borja Bandrés por su generosa colaboración y aportación al proyecto leglessbirds. Una entrevista para 2wTree.
Encontrarás los textos de Borja Bandrés en el blog de Revista Inefable pulsando aquí.