lunes, 6 de julio de 2015

Cambiar el mundo.

Hombres de terracota en las tierras de Bengala.

     Lo imaginé en mi visita a Suiza. Me encontraba en un puerto a la espera de un antiguo barco de vapor que me llevara a Lucerna. Una vez a bordo y empezada nuestra travesía, toda la gente se dirigió a la barandilla que había en la parte central del interior del mismo. Todos miraban abajo con la boca abierta. Yo también me levanté para curiosear y, junto a los demás presentes, observé los motores tan antiguos como intactos que aún funcionaban en el barco de vapor. Mi mujer y yo nos miramos. Ella pensó en la tecnología de algún país europeo y yo entendí de manera irónica las diferencias entre Europa y Asia. Si en ese preciso momento me encontrase surcando aguas de algún rincón asiático, esos mismos motores tal vez fuesen sustituidos por unos cientos de personas pedaleando procedentes de Asia subcontinental. Una imagen evidentemente imposible de obtener –la de indios pedaleando un barco de vapor- pero fácil de imaginar cuando se conocen de cerca muchos de los sistemas y métodos constructivos que aún siguen utilizando en sus tierras.

    Bien es sabido que países como India, Bangladés e Indonesia poseen en común una gran cantidad de mano de obra como tarjeta de invitación con la que seducir al mundo globalizado. Una realidad del continente asiático que no me fue fácil de asimilar, especialmente al haber trabajado de manera tan directa y cercana con personas de dichos países durante los pasados siete años. Hay ciertas pautas que usándolas repetidamente con los trabajadores de estos países, conocidos como subdesarrollados, mejoran tanto para su entorno laboral como para la calidad del trabajo realizado. El respeto por los conocimientos y las habilidades de estos trabajadores son capitales desde el principio para construir la relación laboral. Las limitaciones que puedan mostrar, debido a una educación practicamente inexistente en muchos casos, siempre acaban siendo pulidas por el training, que viene a ser una reunión formal con una explicación teórica de una actividad laboral y siempre se acompaña del oportuno ejemplo práctico cuya finalidad es sintetizar la secuencia de los pasos a realizar para la completa ejecución de la tarea a desarrollar. Para mí, la mayor satisfacción de estas reuniones es el tiempo invertido con los trabajadores tanto escuchando como comunicando porque, como bien aprendí trabajando con mi exjefe
malayo-chino, el buen entendimiento llega a ser todo un arte cuando conseguimos transmitir bien lo que queremos, si de verdad pretendemos conseguir lo que nos proponemos.

    Tal vez sea una tarea ardua la de cambiar el mundo, pero sí es factible influenciar en nuestro entorno próximo desde el respecto de uno mismo hacia los otros. Todos nosotros hemos leído alguna vez aquello que dicen las mentes privilegiadas de las que ha disfrutado nuestro planeta: cambia tu manera de pensar para cambiar el mundo. ¿O tal vez estén hablando simplemente de entenderlo?

6 comentarios:

  1. Usted si sabe expresarse.
    Taqui.

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  2. La diferencia entre Europa y Asia puede ser abismal y a la vez similar o viceversa.
    Dos mundos diferentes y tan iguales.Se supone que avanzamos,la tecnologia avanza para facilitarnos las cosas,la vida hasta tal punto que a veces nos olvidamos que quizas sea mejor peladear que poner un motor.
    Nos venden lo que nos entra por los ojos aunque no lo necesitemos porque nuestro cerebro ya esta comido por la comodidad y buscamos eso,no hacer nada,que nos lo den todo hecho:las maquinas,lo hacen,quitando mano de obra.
    No es por menospreciar y tampoco estoy en contra de la modernidad,pero donde esten las piramides,catedrales,puentes,canales,templos,ciudades...hechos por nuestros antepasados,que se quite el señor Calatrava...como decia un amigo mio,si a los egipcios,romanos,arabes y todos aquellos de siglos pasados les hubieran dado una grua,un retro,una picadora,un motor....que hubieran hecho!!!
    Si ya tenemos cosas que nos impactan cuando las vemos,viviriamos en un mundo declarado maravilla universal por la unesco,y si ya tenemos lo que nos dejaron no es gracias al motor,detras de tanta tecnologia,a veces innecesaria,es mejor mojarse los pies.

    Un beso miguel!!!
    Esther

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  3. Muy acertado el comentario sobre la comunicación eficaz, entre otros aciertos.

    Un saludo,
    Loren.

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  4. Hola, Miguel Ángel. He leído lo que has escrito, y como en el texto que leí anteriormente, veo que haces reproches a gobiernos, a algún exjefe, al mundo. También he sabido que has estado en Suiza y que quieres ir a Australia, si no estás allí ya. Esa es la libertad que da no tener nada que te ate en exceso a un punto fijo. Disfruta de ella, porque como te animes a ser padre... En fin, todo llegará.

    Un beso,
    Josefina.

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  5. Una frase que ilustra los nuevos caminos por donde dirigir nuestra profesión de arquitecto: "Tal vez sea una tarea ardua la de cambiar el mundo, pero sí es factible influenciar en nuestro entorno próximo desde el respecto de uno mismo hacia los otros. Todos nosotros hemos leído alguna vez aquello que dicen las mentes privilegiadas de las que ha disfrutado nuestro planeta: cambia tu manera de pensar para cambiar el mundo. ¿O tal vez estén hablando simplemente de entenderlo?"

    Gracias por tu reflexión, Miguel.

    Elena Orteu

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  6. De acuerdo total en que la capacidad en nuestro entorno diario es grande, a mi es un motor que me anima cada dia, pensar que si, que el poso de energia, trabajo, ganas...todo eso se va quedando!

    Lucía Manresa.

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