viernes, 24 de julio de 2015

#2wTREE_010 - Asia, la fábrica de sueños.

Ingredientes para la ensalada de papaya:
 
- Papaya verde tailandesa. 
 - Azúcar de palma solidificado, amarillo. 
- Salsa de pescado, Naam plaa. 
- Limas. 
- Camarones deshidratados enanos. 
- Guindillas. 
- Cacahuetes. 
- Judías verdes. 
- Tomates. 
 ... y mucho ritmo de mortero.
                      
   Una habilidad que experimenté de lleno especialmente al final de mi periodo sabático fue la de escuchar activamente. Sólo podemos entender a otras personas si realmente las escuchamos. Saber escuchar no cuesta nada y nos beneficia construyendo relaciones personales con quienes nos vamos encontrando en nuestro camino hasta poder influenciar y/o influenciarnos. Escuchando las experiencias laborales de profesionales como Anton Corbijn, Yayoi Kusama, Blake Mycoskie o Steve Jobs se deduce pronto que son personas no satisfechas con el status quo de su presente y cuyo mensaje tiene mucha similitud además de la misma claridad: cambiar las cosas de su entorno y conseguir materializar esos cambios. Durante mi sabático fui compartiendo chocolates, gin-tonics y muchas historias con gente desconocida que había descubierto por casualidad, trabajo o escuchado hablar de ella anteriormente. Empecé entendiendo ese tiempo compartido con ellos como un acto de generosidad hasta llegar a convertirse en plena felicidad.
 
   Un ejemplo de esos encuentros fue durante mi paso por Bangkok, donde tuve la ocasión de encontrarme al periodista Luis Garrido-Julve, quien se afincó en la ciudad principal del antiguo reino de Siam ampliando así su zona de confort al dejar nuestro querido país en el año 2011. Allí desarrolla su potente proyecto personal Bangkok:bizarro.com. A grandes rasgos, los dos compartimos la ausencia del miedo para cambiar de ubicación geográfica y la seducción por un plato típico tailandés: la ensalada de papaya, una receta maravillosa preparada a ritmo de mortero que siempre resulta ser muy sabrosa al paladar. Ambos hemos estado viajando durante los dos últimos años a los mismos sitios por casualidad con semanas de diferencia y fue en Bangkok donde le puse voz. Lo realmente significativo de ese encuentro fue el hecho de escuchar, compartir nuestros periplos por el continente asiático y desgranar en detalles muchos aspectos de nuestros países de acogida, Luis acerca de Tailandia y yo sobre Singapur. De la cantidad de cosas que me contó, disfrutando de esa magnífica ensalada de papaya, me reservo la idea de lo que podría ser otro proyecto suyo personal precioso sobre la Tailandia moderna que me esbozó, pero sí que quiero compartir con vosotros su excelente artículo sobre la realidad de la mano de obra que ha levantado el Singapur de hoy y que él ha sabido investigar y articular escuchando mis palabras al hablarle de lo que fue mi casa por un periodo de casi 5 años. Un artículo que fue publicado en el periódico digital El Confidencial el pasado 6 de Junio del 2015  y puedes leerlo aquí pinchando en el enlace:


   Indiano fue la denominación coloquial del emigrante español que huía de la pobreza que nuestro país ofrecía con la idea de encontrar una fortuna mucho mejor en países iberoamericanos. Tal vez, debería llamarse Índicos a los españoles que nos encontramos en Asia ahora. Unas tierras que permiten vivir una gama amplia de experiencias donde obtener el combustible necesario para generar cantidad de ideas hasta materializarlas. A más variedad de experiencias, más originalidad en los resultados. Asia empieza a dejar de ser esa fábrica de sueños a la que muchos llegamos para convertirse en la nueva realidad: las nuevas Américas.

4 comentarios:

  1. Miguel, ¡me dejas sin palabras! Aunque de palabras vaya todo esto. Esa ensalada de papaya fue un encuentro fantástico, para mí también. Y se ha plasmado en mucho más que aquel artículo, amigo. Que tenemos aún mucho por delante. :-)

    Luis Garrido-Julve

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  2. Cierto, no es facil saber escuchar.... para ello es necesario dejar hablar, un sano ejercicio que enriquece el intelecto, aporta equilibrio y reduce considerablemente ese egoismo cognitivo que nos aparece involuntariamente.

    Carlos Juanpera.

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  3. Dice el refrán que comer y beber son cosas que hay que hacer,y además eso a ti te da para pensar. Tu reflexión es muy interesante, y lo mejor es que la compartes. Ahora quiero que interpretes esto que he leído: El mundo es un laberinto de esquinas. Ya me dirás algo. Besos.

    Josefina.

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  4. La receta que me das pinta genial, qué ganas de probarla! Pero me ha gustado mucho también esto de escuchar activamente. Como siempre he pensado, no solemos escuchar para entender sino para responder, y que seas capaz de decirlo y aplicarlo me parece maravilloso. Es una cualidad tan rara...especialmente en España. Bravo por seguir escribiendo!

    Y lo de Singapur...bua, muy heavy. Dónde estás ahora?

    Fuerte abrazo!
    Borja.

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