sábado, 6 de abril de 2013

Singapur, la torre babilónica.

    En Katmandú conocí una mujer china que me motivó para aventurarme por Asia y un ingeniero civil de las Islas Filipinas, con quien trabajaba en Qatar, me sugirió empezar por el sudeste y yo, por aquel entonces, pensaba en llegar a Australia. Al final, aterricé en Singapur en Junio del 2010 donde a los pocos días perdí (o me robaron) la cartera junto a mi tarjeta de crédito y quedé atrapado aquí, en este peculiar punto geográfico. 

    Singapur es una torre de Babel, recoge uno de los índices más altos en diversidad de idiomas por metro cuadrado. Una sociedad pequeña, muy civilizada y bien organizada al más puro estilo Orwelliano. La necesidad de entendimiento entre la gran cantidad de foráneos que habitan esta isla, junto al paso del tiempo, ha dado lugar a desarrollarse aquí hasta su propio idioma, el “Singlish”, un lenguaje de palabras cortas y sencillas usado a modo de instrucciones tan focalizado al mundo del business que bien podría tratarse de la tan codiciada “neolengua” por parte de la clase dominante. Una crítica al partido y quedas fuera del sistema. 

   Me gusta hablar de esta metrópolis como una ciudad perfecta para el “project management”. Desde que llegué aquí, todo son viajes overseas y meetings con gente de todas partes. Y es que aquí, las win-win situations son todo una máxima si buscas tener success, bien desde el riesgo de un entrepreneur hasta la complejidad de una partnership, por ello que haya veces donde tu background se tenga que ajustar a un mero technical support y otras a que desarrolles tu skill de business developer, situaciones que, si lo que te gusta es trabajar, te ayudarán a profundizar en tu career en relación con tu field. Lo paradójico de este tipo de living abroad, es que todos (altos, medios y pequeños empleados) disfrutamos de este simulacro de lo perfecto al sentarnos en un foodcourt para saborear cualquiera de los muchos deliciosos platos locales, como puede ser bien el llamado beef hor fun o aquel otro tan popular conocido como jifan, el cómico chicken rice

    Singapur es un país con una historia tan minúscula como lo son también sus dimensiones, tanto que el aeropuerto se suele frecuentar tan a menudo que cualquiera lo acaba confundiendo con el parking de su casa, la librería del mismo con la biblioteca de su barrio y sus perfumerías con el propio aseo personal. Si Don Quijote leía libros de caballería mientras soñaba aventuras para emprender así su viaje, aquí el culto al dinero es tan fuerte que, en la mayoría de los casos, sólo encuentras libros en los que te explican como hacerte rico en dos pasos, junto a la cantidad de publicaciones y biografías sobre el creador de esta ciudad de carácter tan singular, donde su fama de riqueza contrasta con la realidad que viven sus ciudadanos. Gente que trabaja hasta el último día su vida limpiando mesas en los patios de comidas. Familias que se endeudan hasta las cejas por la educación de sus hijos para enviarlos a estudiar a Reino Unido o los Estados Unidos y creer así asegurarse su jubilación por la falta de ayudas del gobierno. Hijos que dejan el país por esos estudios para descubrir, pocos meses más tarde, que nos son aquellos robots como creyeron ser educados y llaman a sus padres diciendo “intentaré no volver ya que he descubierto que, además de trabajar, puedo disfrutar también de mi vida pensándola de otra manera”. Ciudadanos tan ejemplares como bipolares, que tan pronto te muestran su repudia al extranjero por el estrés en el que viven como te piden ser tu criada para dejar así el país que piso el día que me vaya. 

    Al contrario de su cantidad de historias, Singapur es un país muy pequeño, tan pequeño que para agrandarlo habría que narrar su historia escribiendo hasta los signos ortográficos. En definitiva, ¿qué es Singapur? Pues eso coma lo que ya te digo coma Singapur es un punto punto y final. El resto es el mundo.

Win-Win Situations o cómo crecer en Singapur. 

5 comentarios:

  1. Es un artículo muy interesante debido a la forma en que se explica, pero echo de menos alguna referencia al sistema de atención sanitaria de Singapur. En mi opinión, uno de los puntos débiles de esa bonita ciudad.

    Abrazo

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  2. I somewhat agree with you. The divide between tht rich and poor has widened and will continue to widen. The younger generation is unhappy with the government for a variety of reasons. Main ones are unemployment, high cost of living, too many foreigners. We do acknowledge that we have been shielded from many problems the world has been facing like war, civil unrest etc. Some older generation may call these groups of youngsters " ungrateful", " disloyal" etc.

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  3. Tu texto es el complemento perfecto, para el que quiera saber cómo es Singapur. Abrazo

    David Jimenez

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  4. La sanidad en Singapur es de las mejores de Asia, si no la mejor, pero la tienes que pagar. Pero teniendo un seguro medico sin problema (siento la falta de acentos, pero este teclado es ingl'es y no puedo cambiarlo). Saludos (buen post por cierto)

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  5. Este es el principal motivo por el que siempre trato de hacer escala en esa ciudad!

    Joana.

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