sábado, 2 de marzo de 2013

Kuta, rojo atardecer balinés.

    Me parece reconocer bien tu rostro descolocado mientras estás rodeada de toda esta gran multitud de gente procedente de lugares tan distintos. Aquí, al igual que tú lo haces ahora, mis pensamientos se desvanecieron creyendo encontrar una luz reveladora frente a este atardecer de rojo infinito. Me hablas de la carga que supone el paso de tus años siendo al mismo tiempo consciente de lo ligero que es tu cuerpo en esta arena que pisas, y en la que crees que bien podrías dejar gran parte de toda tu memoria. Dices sentirte plena y gritas "hola" por la libertad que sientes. Ahora eres honesta y sincera, mencionas el minimalismo que te sugiere este magnífico espectáculo que es el atardecer que se muestra en esta playa cada uno de nuestros numerosos días. 

    Juro que reconozco tu aliento. Recuerdo lentamente cada uno de mis pensamientos que tuve en mi primera llegada, la sensación de que aquel viaje fue tan largo y fructífero que incluso, en mi primera noche aquí, llegué a soñar que nunca regresaría de esta isla. Fueron tantos los cambios que descubrí en mí contemplando este horizonte que me emocionaba con la idea de enseñarte un lugar al que nunca nadie te había traído. Aquí, hoy, ese pasado parece quedar muy lejos y, a la vez, me siento tan radiante de luz porque ahora tú estás aquí, y aquí estoy yo contigo.

3 comentarios:

  1. soñaste con este presente en tu pasado presente, que queda tan cerca de ti,sintiendo esa libertad que se siente al pisar tu playa virgen por primera vez,esa luz que ilumina tus ojos a traves del horizonte del que hablas,haces que sienta paz,mientras la brisa recorre tu cara sonriendo porque por primera vez dormistes en la arena y te fundiste en ella a traves del rojo horizonte que un dia soñaste con tocar.

    si miguel, me ha gustado.

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  2. "Hay un lugar llamado Downtown, donde van todos los hippies a bailar el charleston..." canta Neil Young.

    Gracias por tu comentario. :-)

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